UN TRIUNFO GIGANTE QUE ILUSIONA
- Ruben Ceballos
- 1 ago 2022
- 2 Min. de lectura

Gracias fútbol por existir. Por su falta de lógica sigue siendo el deporte mas popular de todos. ¿Quién iba a imaginar un resultado así cuando el local había conseguido 10 de los últimos 12 puntos en juego y la visita llegaba con 3 derrotas al hilo? Inclusive si se quería apelar a la historia, el Ferroviario nunca había podido vencer al Canalla en 6 partidos oficiales jugados. ¡Pero esto es fútbol, señores! Rosario Central 0 - Central Cordoba 3 mostró la chapa final para silenciar al Gigante de Arroyito.
Se notó que Abel Balbo aprovechó la semana larga porque su equipo mostró algo de su impronta. Salida limpia cuando se pudo, laterales altos, marcadores centrales abiertos, Soraire como vértice para salir con pelota al piso y sin rifar la posesión. Otra: muchos cambios de frente para atacar los espacios vacios, distracción por un sector y ataque profundos por el otro (así llegaron los dos primeros goles). También desde lo actitudinal el equipo estuvo a la altura, todos corrieron, todos metieron, se mataban por recuperar pelotas. Apareció una solvencia en el fondo que hace mucho no se veía, Rigamonti le dio seguridad al equipo y Pereyra fue aquél Pereyra firme en la cancha de arriba (cuando lo reemplazó el uruguayo Lima también cumplió con creces).
Soraire es el corazón del equipo. Por huevos y por juego, es el capitán sin cinta. Si Metilli y Martinez están bien Central siempre será peligroso. Uno hizo el gol de la fecha, el otro está recuperando el nivel que lo trajo al club. Arriba la dupla Riaño-Lopez es la titular aunque a Claudio se lo nota falto de fútbol. En fin, cuando tenés a mas de la mitad de los titulares por arriba de los 6 o 7 puntos, es sinónimo que el equipo anduvo bien.
Después de un primer tiempo que rozó la perfección, en el complemeto había que aguantar los embates del conjunto de Tevez. El Canalla buscó mas por la obligación de la localía que por convicción y el Ferroviario cuando se tuvo que arremangar también dio la talla. Salvo jugadas esporádicas, prácticamente no sufrió. El penal de Martinez fue la frutilla del postre de un 0-3 inobjetable.
Jugar con la presión de los resultados que se habían dado en la fecha 11 (gracias por nada Boca y River) era una tarea harto complicada. Contra todo prónostico el equipo jugó el mejor partido del torneo (comparable al partido ante Boca). Balbo y sus jugadores se plantaron a orillas del Paraná y enarbolaron una bandera negra y blanca que silenció a 40 mil canallas. Aquí, en la margen derecha del Río Dulce, se celebró la victoria en esta batalla. Hay otras en el horizonte, pero cómo no ilusionarse con lo que se vió en el Gigante. Por fin, Central Cordoba se pareció a un verdadero equipo.
Por el Gringo Ceballos
Foto Prensa Rosario Central





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