UN PROBLEMA DE NUNCA ACABAR
- Ruben Ceballos
- 26 ago 2022
- 2 Min. de lectura

Que mal defiende Central en líneas generales, pero que tortura es cada pelota detenida para el rival. Hay que rezarle a todos los santos cada vez que se divisa un balón aéreo en el área de Rigamonti ¡No se puede defender así, no se puede sufrir así! Es un mal endémico que el Ferroviario arrastra hace mucho tiempo y ninguno de los DT anteriores supo solucionar y en la era Balbo están apareciendo esos síntomas que te hacen perder puntos y partidos. Descuidos individuales, rotaciones lentas, escasa pericia en la aplicación de la defensa mixta (algunos marcan hombre a hombre y otros en zona), son los contratiempos que el conjunto santiagueño padece en cada balón detenido. Un problema de nunca acabar.
El 2 a 2 ante Lanús no sirve de mucho para los promedios, teniendo en cuenta que se viene de perder la fecha pasada y que el propio entrenador Abel Balbo se autopresionó subrayando que éstos son los partidos que hay que ganar y no apuntar tanto a los mas encumbrados. Bueno, el Granate venía último, con un proceso incipiente de Kudelka, pero ni aún así Central pudo marcar diferencias. No lo hizo en el resultado pero tampoco en el juego.
El golazo de Martínez de tiro libre a los 10 minutos trajo un poco de frescura a la calurosa tarde de Viernes. Pintaba para ser un atardecer estupendo. Pero no. En ese primer tiempo Central hizo bien la presión alta, recuperó muchas pelotas en campo antagónico pero no gestionó bien la tenencia. ¡La cantidad de pases que se erraron! Lo de Lanús tampoco era gran cosa, pero aprovechó un penal y una pelota aérea para irse al descanso con ventaja.
Kalinsky y luego Verón le dieron al local mas posesión en el complemento, Renzo volvió a demostrar que es un goleador implacable y Martinez se había vuelto a enchufar. Pero el Ferroviario fue de mayor a menor. Los últimos 25 minutos fueron de la visita, que terminó mereciendo la victoria. Quedó la sensación que Balbo demoró los cambios para arriesgar un poco mas, además teniendo en cuenta que algunos jugadores ofensivos estaban exhaustos. En fin, en algún momento se podría haber ganado, pero se estuvo mas cerca de la derrota que del triunfo.
Indudablemente fue un paso atrás en lo futbolístico para Balbo y compañía. Hubo situaciones de juego que trajeron malos recuerdos. Huracán en Parque Patricios se vislumbra como una prueba compleja para Central Córdoba. Jugar ese tipo de partidos mirando la calculadora de reojo, no es para nada agradable.
Por el Gringo Ceballos
Foto Prensa Central Cordoba





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