¿ES ESTE MESSI EL MEJOR DE TODOS LOS MESSI?
- Ruben Ceballos
- 11 dic 2022
- 2 Min. de lectura
Ante las editoriales críticas de las últimas horas a Lionel Messi, provenientes de medios hegemónicos de Buenos Aires, Madrid y otros lugares del planeta fútbol, acusándolo de mal ganador o de haber caído en la vulgaridad tras sus cruces con el DT y algunos jugadores de Países Bajos, bien vale hacer un repaso de la metamorfosis que ha transformado a Messi en un jugador mas completo, por si faltaba agregarle algo a sus cualidades divinas.
La visión eurocentrista que predomina en algunos sectores periodísticos, hicieron supurar discursos agresivos contra el mejor jugador del mundo, pretendiendo que mantenga la postura de señorito catalán de años atrás y no la del argentino combativo de los últimos tiempos. La sombra de Maradona siempre lo acompañó, mas no desde comparaciones estrictamente futbolísticas, sino desde la exigencia de un caudillismo y liderazgo que siempre caracterizaron al genio de Villa Fiorito. Hoy, este Messi casi maradoneano, empezó a molestar a aquellos que prefieren un ídolo silencioso y sumiso.
Este Messi amo y señor del vestuario, gran capitán adentro y afuera, comenzó a gestarse en la Copa America de Brasil 2019. Ya sin la sombra de Mascherano y otros caciques de selecciones anteriores, Lionel se transformó en un líder nato. Ayudó el proceso de transición ideado por Scaloni, convocando a jóvenes figuras, sin experiencia con la camiseta albiceleste y que veían al 10 como un ídolo, dispuestos a dar la vida por su capitán y sin nadie dispuesto a discutirle ese liderazgo. Críticas a la Conmebol después de quedar eliminados ante Brasil con un polémico arbitraje y el cruce con Medel en el partido ante Chile, ya mostraban a un Messi distinto.
En la Copa América obtenida en el Maracaná se vio al crack rosarino no tan determinante desde lo futbolístico, pero sí al dueño del equipo, enfrentando las adversidades con otra postura, mas guerrera y combativa; y no a ese 10 cabizbajo de otras ocasiones cuando no le salían bien las cosas a él ni al equipo. Se sacó la mochila de ganar algo con la selección y la alegría del pueblo futbolero fue mas por él, que por el título en sí.
Con 35 años ya no es el jugador electrizante y sin parangón de los últimos treinta metros, aquél que estaba acostumbrado a que otros fenómenos le gesten el juego -como Xavi e Iniesta- para que el ganase los partidos; se transformó en un jugador de toda la cancha. Completo, completísimo. Crea, asiste, gambetea, define y pelea, adentro. Habla, se queja, enfrenta, combate y dice lo que piensa, afuera. Es un Messi nunca antes visto. A pesar que muchos sostengan que Messi siempre fue igual. Una falacia. Nadie es el mismo a los 18, a los 26 o a los 35 años.
Pase lo que pase en esta Copa del Mundo, Lionel Messi puede quedar con la conciencia tranquila. Los números lo avalan, rompe récords todas las semanas. Pero ésta versión, la mas argenta de todas sus versiones, lo han metido para siempre en el corazón de los pocos incrédulos que quedaban. La Biblia tenía razón: después de D10S, venía un Messias, que también estará sentado en el trono. Lo que no nos contaron es que los dos serían argentinos.







Comentarios